Cómo Superar los Momentos Difíciles

Cómo Superar los Momentos Difíciles

Hoy resultó ser uno de esos hermosos días. El Sol brilla, la brisa sopla suavemente y la temperatura es la indicada — el día perfecto. A pesar de todos los desafíos que tengo que enfrentar, miro hacia el cielo y sonrío al ver como las nubes se persiguen unas a otras en una imagen perfecta con un fondo azul.

Pero Yo se que no todos los días que vienen serán tan hermosos y agradables como este. Ayer fue un día oscuro y triste, grandes rayos atravesaron el cielo, lo que generó un trueno que sacudió las ventanas.

Si, Yo se que todos los días que siguen no serán tan brillantes como hoy, o tan oscuros como el de ayer. Algunos días serán mejores que otros. Otros serán peores.

Pero una cosa se: Habrá cambio. Habrá altas y habrá bajas. Así es la vida — hay buenos momentos y otros no tan buenos. De vez en cuando habrá momentos difíciles. Pero recuerde, no será para siempre, también vendrán los buenos momentos.

El truco es disfrutar al máximo los buenos momentos, tolerar los momentos difíciles y saber que no durarán para siempre.  Aparentemente, los buenos tiempos se van tan rápido y los malos parecen durar una eternidad, pero esto no es así realmente. Es nuestra percepción del tiempo lo que los hace parecer así.

5 minutos en el dentista podrían sentirse como un largo tiempo, mientras que 60 minutos hablando con un amigo parecería solo una cuestión de segundos. Esto es una cuestión de perspectiva. Permítame explicar.

Cuando nos encontramos con problemas difíciles, la tendencia es concentrarse tan intensamente en tratar de resolver el problema que nos ponemos tensos y atados como un nudo. Cuando eso sucede, nos sentimos frustrados, temerosos y algunas veces furiosos. El problema aquí es que estamos tratando de forzar una solución, en lugar de permitir una solución.

La ira podría esperarse, pero la ira prolongada es dañina para el cuerpo, mente y espíritu. Fue la gran escritora y conferencista, Dr. Elisabeth Kubler-Ross quien dijo: “La ira natural dura al menos unos 17 segundos”. Cualquiera que esté más allá es una reacción a circunstancias o recuerdo de situaciones.

El miedo es uno de nuestros enemigos mortales. El miedo al que me refiero es al tipo de miedo que causa que permanezcamos despiertos durante la noche conjurando todas las cosas terribles que pueden suceder por todos los problemas sin resolver que estamos enfrentando. Esa clase de miedo es peligrosa, contraproducente y francamente inútil. Sacude nuestros fundamentos e innecesariamente drena nuestra energía.

Sentirse frustrado es natural. Pero no se permita morar en la frustración. No hace ningún bien.

Cómo Lidiar con los Problemas

Así que te preguntas, “¿Cómo lidio con mis problemas?” Lo primero y más importante es desconectarte del problema. Con esto no me refiero que usted pretenda que el problema no existe. Existe, así que obtenga todos los detalles que pueda y déjelo ir. Retire su atención del problema, cese de darle más energía. De esta manera, su mente subconsciente trabajará para encontrar la solución.

Cuando forzamos nuestra mente a estar totalmente concentrada en el problema, cuando no lo dejamos ir, incluso por unos momentos, le negamos al menanismo subconsciente el poder que tiene para ayudarnos a resolver la crisis. Debemos dejarlo ir. Debemos tomar tiempo y cesar de pensar en el problema.

Haga cualquier cosa que pueda para romper el foco de atención. Puesto que todas las cosas tienen energía, nuestros problemas también son energía. Si nos concentramos en el problema por mucho tiempo, estamos energizandolo y lo hacemos más fuerte. Dejándolo ir y cambiar nuestro foco de atención, retiramos nuestra energía del problema y ahora estamos “energizando” la solución.

¿Es importante cuán grande es el problema? No realmente. Nuestro Ser Superior conoce la respuesta a cada problema que podríamos encontrar. Así que el tamaño del problema no es importante. Lo que si es importante es cómo miramos el problema. Retire su atención del problema por un período de tiempo durante el día.

Durante esos momentos, no mire los detalles. Usted ya ha hecho eso. Solo mire hacia otro lado, algo más placentero, podría escuchar buena música, ver una gran película, salir a caminar, hablar con un buen amigo, leer un buen libro. Algo que me ayuda mucho cuando tengo mucha presión es ver alguno de mis programas de humor favorito. Solo rompa ese foco de atención con el problema por un rato.

Cuando haga esto, se dará cuenta que el problema parecerá más y más insignificante. Y de alguna manera, usted recibirá la guía para hacer lo que es necesario para superar el desafío. Puede que su carro o su casa esté apunto de ser embargada, un amigo o familiar, inluso usted mismo, esté atravesando un problema de salud. No importa cuál sea el problema, retire su atención del problema, permita que la calma, la tranquilidad y la esperanza fluyan a través de su mente.

En la medida que pratique esto, casi de manera mágica, las cosas empezarán a cambiar; se sentirá mejor, con mayor esperanzas, lleno de nuevas energías. Verá como se abren otras puertas que aparentemente estaban cerradas. Y usted pensará con mayor claridad. Usted escuchará la “todavía pequeña” voz interior dándole la guía que usted necesita.

No tiene que creer todo lo que digo. Solo inténtelo y vealo por usted mismo. Usted no tiene nada que perder, excepto sus problemas. ;) Y en cambio tiene mucho que ganar.

John Harricharan | http://www.beginanewwayofbeing.com


En busca de la Autorealización, comparto lo que aprendo, lo que veo, lo que siento. Practicante de La Disciplina de La Vida, Yoga, Alquimia. En busca de la SuperConciencia.

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